jueves, marzo 19, 2009

Hace cinco años aproximadamente, llegue a Sucre luego de haberme escapado de la ciudad de los anillos con unas amigas de universidad. La tía de Pati se casaba en Sucre con el novio de años.

Son aproximadamente 12hrs de viaje en flota hasta la ciudad de Sucre , pero como olvidarme de ello, si termine contando las horas, afligida, ya que el asiento que me toco no servia, la palanca para reclinar no funcionaba... así que fueron 12hrs con el cuerpo doblado 90grados.

Tantas historias del viaje... pero la que me interesa contar en este post, fue el olor que me recuerda a Potosí, ese olorcito que me recibió cuando decidimos irnos un día a Potosí las cinco muchachas.

La noche anterior a nuestro viaje, mis amigas cocinaron pollo al horno y de postre huevo estrellado. La comida me sentó mal, muy mal. Cuando nos fuimos a la cama, el dolor de estomago era insoportable, pero no dije nada, me calle. Hacia frío, me dormí con el edredón que habia llevado, cuando de repente me levante de golpe y vomite, en el cuarto había cuatro camas mas... todas se despertaron con el sonido... vergüenza, dolor de estomago, fiebre... grave!!!

Me prepararon unos mates, me obligaron a beber todo eso... el edredón, tan fiel compañero de invierno, termino muy mal... lo que recuerdo es haberme levantado a las cuatro de la mañana con una temperatura de cinco grados centigrados a lavar el edredón porque partíamos a las seis de la mañana a Potosí.

Y ahi me encontraba yo con mi piyama, mi parca puesta y mis zapatillas deportivas, refregando el edredón a las cuatro de la mañana con un frío que solo era superado por el dolor de estomago.

Cuando ya estaba enjuagandolo, vinieron a la lavandería mis compañeras de U a decirme, deja eso Karen, te vas a enfermar....
yo les decía, pero esta sucio, no lo voy a dejar así, ¿quien lo va a lavar si no soy yo? No voy a dejar que lo lave su tía de Pati, (ya se había ofrecido, desperté a toda la familia). Una tuvo una idea: mándalo así a Santa Cruz en una encomienda... idea que me pareció aceptable por medio segundo, pero ya veía a mi madre recogiendo el edredón en esas condiciones!!! mínimo me desheredaría.

Termine de enjuagarlo lo tendí y me fui a la cama a dormir cincuenta minutos.

Nos levantamos, agarramos nuestras carteras, cámaras fotográficas, agua, etc.. y nos fuimos a la terminal, nos fuimos a un trufi, un auto conducido por un chico menor que yo, que iba mas rápido que los trufis que van a Montero.

Mi corazón empezó a sentirse oprimido, me empezó a faltar el aire, mis labios se pusieron rojos conforme íbamos llegando, la sensación de "taponamiento" de mis oídos iba aumentando.

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Antes de llegar a Potosi, justo a la puerta de la ciudad, existe una familia humilde que prepara pororo (pasankalla), adoro el pororo!!! se me pasaron los malestares, el olor de esa pasankalla que invadia el ambiente me transporto a mi niñez, me llevo a los brazos de mi abuela y el pororo que me compraba cuando saliamos a pasear por la ciudad de los anillos.

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Potosí es tan cálida a su sol y fría a la sombra, la gente tranquila y amable, superadas solo por la comitiva tarijeña que recorría potosí, recorría sus calles con una guitarra y cada vez que veía a una chica bonita se detenían, la rodeaba y le dedicaba una o dos canciones.

Recuerdo que la altura me hizo mal, mis compañeras cruzaron la plaza de un extremo a otro sin problemas y yo di diez pasos y no podia mas, me apoye en un señor que pasaba, porque me iba a desmayar, mis compañeras al percatarse de eso, volvieron vociferando cosas como, Ay karen sos pa nada, ujuuuu a ver apurate en su estilo mama pollido de Linda.

Con el corazón apretado, los oídos sintiéndose raros y mi estomago revuelto pase un dia en Potosi, busque y busque en las tiendas una bolsa de pasankalla "recién hecha" y no halle, puro de esos fideos... :(

y así fue que me quede con deseos de la pasankalla recién hecha de la familia humilde en las puertas de la ciudad de Potosí.

Potosí con su paisaje mágico. Con sus alturas, con su venta de cucharas de plata en la puerta de la casa de la moneda. Con sus historias de africanos esclavos que morían a los tres meses, con las paredes llenas de historia Boliviana. Testigos de todo, si hablaran!


Potosí, tengo que volver a ir...

3 comentarios:

santiago dijo...

El que haya ido a Potosí y no se quedó con una o dos anecdotas realmente no ha ido. Es una maravilla tan chiquita, sucia, llena de turistas que impacta.

Wilfredo Jordán dijo...

Recuerdo la terminal, las calles estrechas y las fachadas. Pero no olvido el restaurant giratorio, al que no pude ir, ni las luces que rodean el Cerro Rico en las penumbras de la nohce, fue lo más hermoso que vi.

También quisiera volver a ir.

Saludos cordiales

boli dijo...

Tus escritos lo que escribes tienen el poder de atraer a la gente al lector.
Yo en mi mente he recreado todas las palabras y escenas..........y hasta me he reido al verte lavar ropa en el frio.
Que puedo decir de mi:
Estoy en el feizbuk ...hace un par de dias empece y ya tengo 4 amigas!!
Yo solo quiero tener amigas......
Seras tu mi amiga numero 5??
o 6 o 7 o 8?????
Aqui la direccion:
http://www.facebook.com/people/Miguel-Angel/1131040713

Cuidate linda cambita!
Un abrazo!