sábado, enero 12, 2008

Al leer historia se confirma lo temido/esperado. Existen muchos Robespierre, muchos. Para nuestra buena/mala suerte.

“Las bestias cuadrúpedas del norte de África son menos atroces que las bestias bípedas parisinas”


La carta de Luís XVI
Por Karen Heredia

Robespierre me enamore de ti, de tus cartas y del latín que me recitaste y con el cual sellaste mi destino. Años mas tarde te vi jugando con la mano al aire en contra mía, reuniéndote hasta después de mi muerte. Vendiste y regalaste los ladrillos del nepotismo e historias de tortura, donde por muchos años los nobles jugamos con el hierro, fuego y la carne humana; me reclamaste letras y dignidad, y yo letras y mi sello real te di, a ti y al mundo…

Espíritus malignos entraron en esta honorable casa con sed de la sangre, de mi reina impuesta. Mujeres que en busca de una reina en su lugar encontraron guardias. ¡Oh mujeres del mar! ustedes con los cabellos prendidos en fuego de las cabezas que a mis guardias cortaron, con esa luz nos escoltaron hasta ti Robespierre…

El diablo me convirtió en traidor, me hablo al oído y con este susurro se llevo a los míos. Robespierre con tus cantos alimentaste al mundo, a las ideas las liberaste así obligando a la razón a reinar, la ilustración te dio la llave para el dominio de tus pensamientos.

Cambio de personaje- Ahora me dirijo a ti doctor que fuiste el utilero, que buscó e invento los utensilios para morir lo más humanamente posible bajo una cuchilla; tú y Robespierre, el actor del teatro en una obra llamada “Muertes Necesarias”.
Más de mil almas al purgatorio llegaron, aquellos cuerpos fueron masacrados y el Imperio del Este nuestro vecino y hermano político manifestó:

“Las bestias cuadrúpedas del norte de África son menos atroces que las bestias bípedas parisinas”.

Segundos antes de mi muerte en mi lecho de muerte bebí la sangre de otros, con la cual empezaba una lucha por un ideal, pero tu Robespierre con tu terror al orden del día hiciste que otros bebieran la sangre de sus hermanos, como yo lo hice.

Te convertiste en vampiro sediento de sangre, a mi Dios volcaste tu corazón, mataste a tus hermanos de lucha, que marcharon junto a ti desde el principio. Y aquel hombre que una vez bebió contigo en la mesa antes de su muerte te manifestó “Solo me pesa irme antes de ti maldito”.

La divina suerte te jugo una mala pasada, ¡Oh! gran maestro de la oratoria y abogado del pueblo, ahora la libertad te juzga igual que a mi. Y antes de beber la sangre que muchos hemos probado, te señalan tu legado, y te dicen: “por lo menos eso hemos hecho”.

Estas silenciado Robespierre no te permitieron irte con el sabor del metal en tu boca. El último sabor que tu boca probara será el vino de tus hermanos.

A diferencia mía que solo deje historias de impotencia, tu, Robespierre implantaste en la mente del mundo tus ideas, cambiaste al hombre así como lo hizo Jesús con las suyas.

Ahora me despido, he muerto y han muerto mis hijos, y mi reina impuesta.

Te dejo descansar en paz, te dejo el sonido de la voz de una niña cantando tus canciones de libertad, igualdad y fraternidad por la revolución.

Fin

Cuantas palabras de certeza y de mentira, cuanta crudeza y seguridad al creer en una naturaleza humana agresiva, ambiciosa y egoísta; incomodaba entonces el silencio cuando se escuchaban frases misántropas que hablaban de la inutilidad del ser, como voces absolutas seguras que los pocos ya no son muchos y que la plaga del sistema actual no habia dejado nada en pie dejando a la razón y el corazón fuera del ideario humano....Crece Perspectivas Ocultas

1 comentarios:

a dijo...

a q correo?
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