jueves, octubre 18, 2007

Trabajan sólo tres días a la semana. Mientras los funcionarios públicos y privados empiezan alrededor de las 8.00 am., sus funciones habituales, los honorables diputados y senadores, los venerables constituyentes se aprestan a tomar los aviones u otro tipo de transporte que los llevará a sus destinos para empezar cómodamente al mediodía de cada martes sus tareas que consisten en reunión de comisiones o plenarias.

Por tanto los martes trabajan mediodía, porque la primeras horas se las han pasado viajando cómodamente. Los miércoles son días de trabajo más o menos ordinario, entre ocho y diez horas que se pasan en comisiones o en plenarias (si acaso están comvocados), grandes reuniones políticas de sus brigadas sin que falten bebidas caras ni abundante comida en restaurantes de La Paz y Sucre. Los jueves trabajan durante la mañana y pasado el almuerzo están de nuevo en los aeropuertos o terminales para regresar a sus distritos. Muy rara vez, extraordinariamente son citados a plenarias del Congreso durante un fin de semana. Al llegar el jueves a casa, se dedican los viernes a participar en reuniones informales y a cumplir "sus obligaciones sociales", juego de cacho, comer y beber y otras diversiones "non sanctas", de modo que el sábado es para descansar en cama y los domingos le dedican algo de su tiempo a sus familias, lo cual está muy bien. Los lunes (san lunes) son la prolongación de las fiestas de fin de semana, a curar el cuerpo, porque el martes hay que empezar el trabajo.

La historia se repite una semana tras otra. Y todo ello, los viajes, los viáticos, los gastos de representación y los convites los paga usted ciudadano que trabaja ocho horas, seis días a la semana y que disfruta de una apretada vacación una vez por año con sus impuestos, de modo "qué descansada vida la del que huye de éste mundanal ruido" de las preocupaciones, del trabajo productivo, de la obligada cotidiana búsqueda de los medios para sostener a la familia y atender las imprescindibles obligaciones que nacen de mantener esposa e hijos. Los padres de la patria y los asambleístas no sueltan las pegan, las disfrutan, se engolosinan con ellas.

Si hacemos cuentas esta nueva clase política, además de todos esos increíbles y extraordinarios beneficios tiene a la mano, secretarias, asistentes, mensajeros, oficinas, teefonos e internet dizque "para facilitar sus tareas". La patria es la vaca lechera con incontables ubres de las que se amamantan la gran mayoría de esos tragapanes, "kasi o´kos", que están por todas partes echando incienso al jefe de su partido y lamiendo las nalgas de los mandamases. En esta era de cambio, no ha cambiado para nada la clase política, sus vicios y sus ocios no han cambiado, más por el contrario con las nuevas "mayorías originarias" se han incrementado los gastos y la gran mayoría de masistas han encontrado la cómoda vía de vivir sin trabajar. Por lo menos los opositores son los que más trabajos se dan para mantener las trampas de la democracia, los oficialistas son apenas "levanta manos" y parte de la comparsa secundona, incondicional y servicial.

Cuánta diferencia con los parlamentos europeos, más todavía con los de Suecia donde los diputados "riksdagsmänen" se fijan la obligación de estar a las 9.00 am, de lunes a viernes en el Parlamento, un mínimo de 8 horas por día y dispuestos a cumplir tareas allí donde la Administración y sus agrupaciones les necesitan. Además si se trata de cumplir las dos visitas por mes a sus distritos tienen que hacerlo utilizando la forma más económica de transporte. Sea por avión, por tren o por omnibus, tienen que viajar en segunda clase, cuyo costo les es devuelto previa solicitud escrita y atestiguada por el interesado.

Si países con economía saneada como Suecia hacen todo lo posible para restringir los gastos de la clase política en forma transparente e inobjetable cuánto más deberían esforzarse los países de menor desarrollo donde existe derroche, malgasto, despilfarro de recursos. De qué vale entonces que el Presidente y sus ministros se hubieran rebajado sus salarios, si los pocos recursos disponibles se los lleva la frondosa, insensible, burocratizada clase política a la que hay que alimentar por sobre todas las cosas. Felizmente existen excepciones de senadores, diputados y constituyentes que tienen plena responsabilidad de sus deberes y a pesar de las malas costumbres, hacen honor a sus electores y se esmeran por darle el mejor uso a los bienes recibidos del Tesoro de la Nación.

Mauricio Aira
Periodista boliviano que reside en Suecia


La misma cosa..........
=/

12 comentarios:

E dijo...

Sip esa es la nueva clase política: los transfugas de media noche, los dirigentes sindicales y vecinales flojos, los aprovechados, etc.
Mientras tanto sigamos manteniendolos y que ellos simulen que hacen algo bueno por el país.
Saludos.

Rho dijo...

Nueva clase política?

El problema no son los jugadores, el problema es las reglas del juego. El sistema obsoleto que no sirve a los intereses del pueblo.

Pero... en suecia no se vota por un presidente, sino por partidos. Uff.. seguro acá ya lanzaran el grito al cielo de "Anti-democracia".

Suecia tiene una tradición de gobiernos socialistas.

Suecia es de los países con mayores impuestos.

El estado controla TODO.. aca lo llamarían comunismo neto...

Es un "Estado de Bienestar", los que ganan más tienen más impuestos para beneficiar a los que ganan menos...

Pero claro, bolivia estaba bien nomás... mejor dejarla así.

Tambien podrían compararlo con holanda, donde no puedes tener una casa "grande" si tu familia no la necesita... imagínense, todos los temores de algunos sectores bolivianos son realidades en los países con mayor calidad de vida.

Teipsum dijo...

Lastimosamente cierto...
A mi no me interesaria que viajen en avión, tren, flota o en la clase que quieran o que trabajen de martes a jueves
Aceptaria todo pero QUE HAGAN SU TRABAJO y que lo hagan bien.

Saludos.

Camba Solitario dijo...

Exacto .... sea izquierda o derecha ... sean blanco, negro, verde o rojo ... como dijo teipsum: "QUE HAGAN SU TRABAJO y que lo hagan bien."

Don Juan de Sarco dijo...

El sindicalismo, carrera para servirse de "las bases" y vivir de reverencias y adulaciones, no es de extrañar que sigan con las mismas costumbres al ingresar a la política, que no es muy diferente en sus vicios,

Anónimo dijo...

¡Gran RHO! Qué palabras más inteligentes y lúcidas. Ojalá todos pudiéramos tener esa información, especialmente esos que cotidianamente se rasgan las vestiduras cuando hay el más pequeño indicio de que alguno de sus inmerecidos privilegios está en riesgo.
Y de puro exagerado que soy les recuerdo que el buen Andrés Ibañez (ese cuya memoria el puerco de Hormando Vaca Díez ha ensuciado usando su nombre para el "taxi partido" que lo llevó a la Asamblea Constituyente) adhería a las palabras de Proudhom: "Toda forma de propiedad es robo". Jajaja.

CRA

(romaneth) dijo...

....solo cambiaron los colores....................

Guccio dijo...

No me extraña que sea así, por algo son políticos, o alguien pensó que sería diferente?

Utópico dijo...

Cual es la novedad?? Siempre ha sido asi, ha estado sucediendo por muchisimo tiempo, no hay novedad, es la triste historia de nuestra realidad.
Y a pesar de ser Suecia un pais ejemplar, otros estados del mundo desarrollado no lo son, en todas partes la clase politica es una clase parasito, clase sanguijuela.
Comparto lo de Proudhon!!
La observacion claro, esta en que quiza no es la clase politica en particular, sino la sociedad boliviana en general, es decir cualquier bolivian@ (con sus excepciones) en la misma posicion haria lo mismo. Y obvio que todos se consideran excepciones... Pero no lo son...
Despues de todo, el carnaval, las comparsas, los misachicos, desfiles de mises, el gran poder, urkupiña, los desfiles, la virgen de cotoca, chutillos, y todas esas manifestaciones floklorico-culturales estan antes que el trabajo. (y realmente no se si condeno o admiro eso?)
simplemente lo pregunto. Miremonos al espejo .....

FABIANA ► con ojos de gata ◄ dijo...

Es una cosa que enfada, no? Ojalá nosotros (los jovenes) seamos una generación distinta.

Fernando Ducrot dijo...

Hola hermosa.

lully, Reflexiones al desnudo dijo...

Corrupción, una constante de los paises suramericanos.
Es la realidad con sabor amargo.

Un abrazo cálido para tí!