viernes, febrero 16, 2007

El lavandero de la zona rural


Por: Karen Heredia


Una vez la chica que vivía al lado del lavandero de la zona rural me contó que todos los días escuchaba…

No me jodas carajo – gritaba él, mientras seguía desempleado y maldiciendo por su condición-

De nada sirve que le describa a la mujer que recibía tan amables palabras, pero lo haré.


Han visto alguna vez a una mujer hermosa, físicamente perfecta, ojos grandes, mirada inquieta, sonrisa cautivante, pues si! De ella les estoy hablando.


Maria, una mujer de origen árabe en la ciudad de santa cruz de la sierra comprendía que todos los días debían levantarse a realizar sus labores, entre ellos el levantar a su marido de la cama y bañarlo. Día tras día, durante once años venia realizando este ritual, el cayo por una “enfermedad”, pero aun en su enfermedad su corazón dejose endurecer. Los niños son niños, los amargados son una mierda. Decía mientras se miraba por el espejo que pusieron a su lado de la cama.


Mauricio, el lavandero de la zona rural, había realizado demasiados viajes para el gusto de su mujer, cuando este encontró un buen trabajo, pues ya no existían personas como él. Cautivaba con su forma de realizar su trabajo, pues no hay mayor gozo decía que estar con la ropa perfectamente lavada.


Sus hijos no entendían por que diablos a él le enorgullecía aquel trabajo, ellos salieron del colegio y se olvidaron de la sencillez en la que vivieron, criaron dinero como en corrales, unos eran de buen proceder. Pero podríamos decir que si fueran esos dólares animales estos estarían sin una pata, ciegos y su carne seria dura y seca.


Moriré feliz decía, el lavandero, moriré feliz mientras pueda hacer mi trabajo, hago feliz a la gente y ella me lo agradece, colaboro con el mundo.


Maria salio de su casa, miraba a su marido con cierta admiración, como puede ser que ese ser este en paz con su forma de vida, si a duras penas podía a ratos mantenerlos. Pero ella como toda mujer que fue criada a la antigua, si no había para la comida se sacrificaba y cocinada lo que podía. El siempre creyendo que era suficiente.


Todo transcurría en perfecta armonía, Maria cocinando y cuidando a sus perros, Mauricio trabajando de pueblo en pueblo, de casa en casa por temporadas, ellos –los hijos- aprendiendo a vivir deprisa, corriendo.


Las mujeres no deben ser liberales, decía una mujer que nunca había llegado al orgasmo, no sabia que era una verdadera caricia, según la prostituta de la esquina.

Para mala suerte de ambas, estas eran madre e hija.


Todo normal, el perro con la perra, el gato con la gata, y Mauricio con Roberta, si!

¿Que se imaginaban?, el no era santo, es hombre por Dios! – decía aquella mujer que iba al confesionario solo porque el cura de la parroquia era el único que estaba obligado a escucharla-.

No hay crimen perfecto, a los dos meses el lavandero fue encontrado haciendo cosas que no estaban dentro de sus habilidades, no lo sabría Maria.

Así la familia, el encanto y la dedicación se fue desquebrajando.

El lavandero de la zona rural, había sido conocido y admirado por sus habilidades extramaritales.

Maria, pobre Maria, madre abnegada, toda la vida se quedo con el. Luego de que a Mauricio un marido celoso le disparara con un revolver, dejándolo invalido, con la boca sucia y un sentimiento de remordimiento que nunca superara…


Carajo. Es lo que dice todos los días.

¿Y Maria?, volverá a ser libre cuando muera.

9 comentarios:

Enrique dijo...

A nivel colectivo, la exaltación de lo propio se llama particularismo; en el ámbito individual, egolatría.
Tu mujer -heroína, venusta y excelsa- me recuerda esa "filosofía del espejo" que tiene tan pocos apóstoles por estos lares. Lamentablemente, las virtudes son ajenas, colectivas o, peor aún, solamente genéricas.

Un abrazo caído del tiempo.

alexserver dijo...

no entre a comentar sobre este post, porque no lo he leido aun, solo entre a dejarte un beso y un abrazo, porque cumpliste años el 12, y porque hace unas horas fue 14, dia del amor y la amistad.
Nos vemos señorita acuario, que sigas siendo tan linda como lo has sido hasta ahora. Un saludo a Hermany.

Hugo-Nex dijo...

Saludos!!!!... toy visitandote pa darte la noticia de la reunion de blogueros... aunque lo + probable es que ya te hayas enterado, pero de todos modos toda la info está aquí:
http://planb.mundoalreves.com/?p=111
Saludos y abrazos.

violeta dijo...

y bueno cuantas Marias tendremos en Bolivia.
Ey! feliz cumple! aunque atrasadito jeje, mas vale tarde que nunca no? espero que la hayas pasado super!

El del Ágora dijo...

Tu historia parece una historia. Sumisión? Conformismo? El cuento de tu historia no parece cuento. Tu historia no es un cuento.

Koquira dijo...

psssssssss

Siniskalk Vanglerbën dijo...

Saludos.

La realidad es la mas cruel de las historias.

xMOZARTx dijo...

Viendo blogs, me encontré con el tuyo y me gustó mucho la historia...toca muchas cuestiones interesantes, como el papel de la mujer en la sociedad (y cómo se ve a sí misma...o mejor, dicho, cómo la hacen verse), el conformismo y costumbre, la resignación, y la incapacidad de cuestionamiento.

Tu blog en general es muy interesante, y muy accesible... de hecho, estaba tratando de orientarme, pues mi blog es nuevo e intentaba ver cuánto jugo le puedo sacar a sus funciones. Espero no te moleste que agregue a tu blog entre mis favoritos.

xMOZARTx

MasterKOF dijo...

que pensarias de el lavandero si el no la ubiera engañado?.

nuestros padres, los de antes eran libres a su modo, aunque uno nunca es libre, pero, podemos soñar no ^^.
pobre lavandero, tu error fue, usar el engaño para escapar de la vida monotona, pero no por eso mala vida que tenias. saludos lavandero, cuando tu mueras, tu esposa, sera libre y tu tambien, abrasos y no vemos en el infierno *.*